viernes, 15 de mayo de 2009

Enrique Santos Discépolo

En la luz de una estrella

Yo sé
que en la luz de una estrella
me espera tu amor.
Fulgor
que en tus lágrimas bellas
temblaba de adiós... ¡Corazón!

Sueño de amor
que Dios no quiso besar.
¡Yo siento que estás en mi voz,
en mi soledad!...
Hoy que no estás
mis ojos ciegos de ti,
llorándote en la inmensidad,
quisieran morir.

Llévame ya
junto a tu luz, a soñar.
Para escuchar
tu corazón.
¡Sabes tú y Dios
que no es posible el dolor
de estar en la vida sin ti
llorando tu adiós!

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