lunes, 15 de junio de 2009

La mariposa azul

Había un viudo que vivía con sus dos hijas, curiosas e inteligentes.
Las niñas siempre hacían muchas preguntas. A algunas de ellas el padre sabía contestarlas y otras no.
Como pretendía ofrecerles la mejor educación, mandó a las niñas de vacaciones donde un sabio, que vivía en lo alto de una colina.
El sabio siempre respondía a todas las preguntas, sin siquiera hesitar.
Impacientes con el sabio, las niñas decidieron provocar una respuesta equivocada del mismo.
Entonces, una de ellas apareció con una linda mariposa azul que usaría para engañarlo.
—¿qué vas a hacer?, preguntó la hermana.
—Voy a esconder la mariposa en mis manos y preguntarle si está viva o muerta. Si el dijese que está muerta, abriré mis manos y la dejaré volar. Si dice que está viva, la apretaré y la aplastaré. ¡Y así cualquiera que sea su respuesta será equivocada!
Las dos niñas fueron entonces al encuentro del sabio que estaba meditando.
—Tengo aquí una mariposa azul. Dígame, sabio, ¿está viva o muerta?.
Muy calmadamente el sabio sonrió y respondió:
—Depende de ti... Ella está en tus manos.

Nuestra vida es esa mariposa azul, y es decisión nuestra que hacer con ella.

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