jueves, 25 de junio de 2009

Un joven diablo

Un joven diablo llega corriendo a su jefe. Está temblando y le dice al viejo diablo:
—¡Hay que hacer algo inmediatamente, porque en la Tierra un hombre ha encontrado la verdad! Y una vez que la gente conozca la verdad, ¿qué le pasará a nuestra profesión?
El anciano se echó a reír y dijo:
—Siéntete y descansa, y no te preocupes. Está todo arreglado. Nuestra gente ya está allí.
—Pero, dijo él, yo vengo de allí y no he visto ni un solo diablo.
El anciano dijo:
—¡Los sacerdotes son mi gente! Ya han rodeado al hombre que ha encontrado la verdad. Ahora se convertirán en los mediadores entre el hombre de la verdad y las masas. Levantarán templos, redactarán las escrituras, interpretarán y distorsionarán todo. Le pedirán a la gente que adore, que rece. Y en toda esa barahúnda, ¡la verdad se perderá! Ese es mi viejo método, que siempre ha triunfado.

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