jueves, 16 de julio de 2009

Nasrudin

El mono

La mujer del Mullah Nasrudin deseaba fervientemente tener un animal doméstico que le hiciera companía, de modo que se compró un mono.
A Nasrudin no le gustó demasiado.
—¿Qué vas a darle de comer?, preguntó.
—Precisamente, lo mismo que comemos nosotros, dijo su mujer.
—¿Y dónde va a dormir?
—Con nosotros, en nuestra misma cama.
—Oh, ¿Y qué pasa con el olor?, inquirió con preocupación el Mullah.
—Si yo puedo soportarlo, supongo que el mono también podrá.

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