martes, 28 de julio de 2009

Nasrudin

El cartel

Nasrudin volvía al amanecer completamente borracho. Y al pasar por el cementerio se fijó en un cartel, en el que estaba escrito con letras grandes: "Toque la campana para llamar al vigilante" Y eso es lo que hizo, exactamente. Al ser tan temprano, el vigilante se molestó. Sale confuso, tambaleándose y enfadado; y cuando vio a Nasrudin, absolutamente borracho, se enfadó más aún. Le preguntó:
—¿Pero, por qué? ¿Por qué has tocado la campana? ¿Para qué me has despertado? ¿Qué pasa? ¿Qué quieres?
Nasrudin le miró un momento en silencio, y luego se volvió hacia el cartel, y dijo:
—Pues a mí me gustaría saber: ¿por qué me piden 'a mí' que llame al vigilante?

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