viernes, 17 de julio de 2009

No tengas falso orgullo

Un faquir le insistía al Mullah que bajara del techo de su casa, donde se hallaba trabajando.
Cuando el Mullah bajó, el individuo le dijo:
—Dame una limosna.
—¿Por qué no me pediste estando yo arriba, directamente, por qué insistías tanto que bajara.
—Tenía vergüenza, respondió el hombre.
—No tengas falso orgullo, dijo Nasrudín, sube al techo.
En cuanto llegaron arriba de la casa y el Mullah hubo reanudado su trabajo, le dijo:
—No, no tengo limosna para darte.

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