lunes, 27 de julio de 2009

Nasrudin

Ninguna oreja, ningún crimen

El juez pidió a Nasrudín que le ayudara a resolver un problema legal.
—¿Cómo me sugerirías que castigue a un difamador?
—Córtales las orejas a todos los que escuchan sus mentiras, replicó el Mullah.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada