viernes, 7 de agosto de 2009

Un óptimo sistema

Cierto día, Nasrudín se paseó por todo el pueblo esparciendo cenizas de madera de olivo mezclada con granos de sésamo.
—¿Qué haces?, le preguntaron sus amigos.
—¿No ven? Esparzo cenizas de olivo mezcladas con granos de sésamo.
—Pero, ¿para qué?
—Es un óptimo sistema para mantener alejados a los tigres, que son fieras muy peligrosas.
—Qué dices, Mullah, en nuestro pueblo no han existido nunca tigres.
—¿Vieron, mis queridos amigos? ¡Mi sistema funciona perfectamente!

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