lunes, 3 de agosto de 2009

Nasrudin

La fiesta de caridad

Nasrudin y uno de sus amigos estaban en una fiesta de caridad en un
jardín, en donde había juegos de suerte.
—Acabo de poner una moneda en la lotería, para caridad, comentó el amigo, y una hermosa rubia me dio un beso. No me agrada decirlo, pero besa mucho mejor que mi esposa.
El Mullah dijo que iría a poner una moneda para comprobarlo.
—¿Cómo estuvo Nasrudin?, le preguntó luego el amigo.
—Excelente, pero no mejor que tu esposa.

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