martes, 30 de marzo de 2010

Nasrudin

Del lado del más fuerte



Nasrudin va sentado en la parte trasera de una piragua, que cruzaba mal que bien, un brazo de mar.
Los dos hombres que se encontraban delante remaban con fuerza. Nasrudin no hacía nada.
De repente se desencadena una violenta tempestad. Las olas sacuden peligrosamente la piragua. Los remeros luchan con todas sus fuerzas contra el mar, que a cada instante amenaza con hundir al vulnerable esquife.
Ambos se dan vuelta para echar un vistazo al Mullah y ven que éste, en actitud muy extraña, coge agua del mar y la vierte en la piragua. Sorprendidos, gritan:
—Pero, ¿qué haces? ¡Estás loco? ¡Es justo lo contrario de lo que hay que hacer! ¿Por qué echas agua en la piragua?
—¡Mi madre, replica Nasrudin, siempre me ha insistido que hay que estar del lado del más fuerte!

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