martes, 30 de abril de 2013

Nasrudin

Cortesía

Un hombre estaba muy celoso de la fama de sabio que tenía Nasrudin en el pueblo.
Para desafiarle y mostrar que él era mucho más sabio, le manda una lista de cuarenta preguntas muy difíciles. El Mullah las acepta, y una por una, contesta: "No lo sé"
Su esposa, una mujer práctica, al ver esto le preguntó:
—Puesto que no sabes ninguna de las respuestas, dime, ¿por qué no contestas con un único "no lo sé", en vez de repetirlo una y otra vez.
—¡Ay ay, Mujer desagradecida!, protesta Nasrudin. ¿No ves que este pobre hombre ha invertido todo su esfuerzo intentando transmitirme su conocimiento? Lo mínimo que puedo hacer, por pura cortesía, es transmitirle mi ignorancia.

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