martes, 16 de junio de 2015

Nasrudin

Una vez en tierra firme

Nasrudín y su hijo salieron a pescar cuando un torbellino apareció en el horizonte.
—¡Quiera Dios, imploró el Mullah Nasrudin, salvar nuestra frágil barca y yo recompensaré a un hombre necesitado con un camello del tamaño de una casa!
—Padre, ¿cómo encontrarás un camello tan grande?
—Me preocuparé de eso una vez estemos en tierra firme.

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