lunes, 25 de agosto de 2014

Nasrudin

Cuestión de tiempo, no de lugar

Un hombre llamó a la puerta con la intención de pedir prestada una soga.
—No puedo prestársela, dijo Nasrudín.
—¿Por qué no?
—Porque está en uso
—Pero si la veo allí, tirada en el suelo.
—Es verdad; ese es su uso.
—¿Cuánto tiempo se utilizará de esa manera, Mullah?
—Hasta que tenga ganas de prestarla, dijo Nasrudín.

domingo, 24 de agosto de 2014

Gerhard Richter



Gerhard Richter









Gerhard Richter







































martes, 12 de agosto de 2014

Nasrudin

Del otro lado del seto

Nasrudin y su esposa estaban sentados, una noche, en un banco en el parque.
Sin percatarse de ellos, un hombre joven y su bella novia se sentaron justamente en el otro lado del seto.
Casi inmediatamente, el joven comenzó a hablarle de la manera más amorosa imaginable.
—Él no sabe que estamos aquí sentados. Da la impresión que pronto va a intentar proponerle matrimonio, le susurró al Mullah su esposa. Creo que debes toser o algo así y advertirle.
—¿Por qué debo hacerlo?, rezongó Nasrudin, a mí nadie me advirtió.

martes, 5 de agosto de 2014

Nasrudin

¿Cuál es mi mitad?

Nasrudín y su amigo estaban sedientos y se detuvieron en un café a beber algo. Decidieron compartir un vaso de leche.
—Bebe tu mitad primero, dijo el amigo, pues aquí tengo sólo un poco de azúcar, lo necesario para uno, y la agregaré a la parte que me corresponde.
—Agrégala ahora, dijo el Mullah, y yo beberé únicamente la mitad.
—Por cierto que no. No hay azúcar más que para endulzar medio vaso de leche.
Nasrudín se dirigió hasta donde se hallaba el dueño del café y regresó con un paquete grande de sal.
—Buenas noticias, amigo, beberé primero, tal como acordamos; y quiero mi leche con sal.

domingo, 3 de agosto de 2014

Quino