miércoles, 16 de julio de 2014

Nasrudin

Todo a nombre de mi esposa

Un día Nasrudín estaba comiendo un gran pollo asado. Asomándose por la ventana un hombre pobre le suplicó:
—Por favor, deme un trozo de esa ave; estoy muerto de hambre.
—En lo que a mi respecta, respondió el Mullah, de buena gana se lo daría todo; pero, desafortunadamente, le pertenece a mi esposa.

domingo, 29 de junio de 2014

viernes, 20 de junio de 2014

Nasrudin

Aún el fuego

El Mullah intentaba encender el fuego, pero a pesar de lo mucho que soplaba, las llamas no brotaban de las brasas.
Perdiendo los estribos gritó:
—¡Traeré a mi esposa si no se encienden!, y sopló aún más fuerte.
El carbón comenzó a arder vivamente, de modo que para mejorar el efecto tomó el sombrero de su esposa y se lo puso en la cabeza. De pronto asomó una llama.
Nasrudín sonrió y, enfático, dijo:
—¡Aún el fuego le teme a mi mujer!

lunes, 16 de junio de 2014

Políticos modernos

                   Nik

domingo, 1 de junio de 2014

Nasrudin

El asno astrólogo

El Mullah Nasrudín estaba cansado de ser astrólogo de la corte. La tensión de saber que cualquier predicción errónea podía costarle la cabeza le convenció de buscar un sucesor. Un día, llevó a su asno hasta el enorme trono cubierto de joyas.
—Majestad, no puedo seguir leyendo las constelaciones, porque he encontrado a un astrólogo mucho más cualificado que yo.
Dicho esto, señaló al asno.
—¿Cómo un burro asqueroso va a estar más cualificado que tú?, dijo el rey.
—Pues, posee dos cualidades fundamentales que yo no tengo: orejas lo suficientemente ridículas para escuchar interminables preguntas estúpidas, y una voz lo bastante absurda para responderlas, contestó Nasrudín.

sábado, 31 de mayo de 2014

Oswaldo Guayasamín