Mostrando entradas con la etiqueta b2f-Hector-Negro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta b2f-Hector-Negro. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de mayo de 2009

Hécto Negro    Creepúsculo distinto

Creepúsculo distinto

Ha salido el crepúsculo sobre la esquina
donde suelo esperarme con un violín.
(Una muchacha, sola de sonatina,
es en el aire una música gris.)

Pasan los infaltables pájaros tristes
que el crepúsculo inventa para que a mí…
(Y esa muchacha siempre sola en su música…
Y yo siempre esperándome con un violín…)

Pasan los niños, traen sobre la punta
de su alegría risas de ta te ti.
(Pienso que esa muchacha, sola en su música…)
(Pienso que en el crepúsculo, juan, mi violín…)

Pasan los hombres, luchan por su estatura,
por un pan milagroso de porvenir.
(¡Pero, muchacha sola, deja tu música!
¡Pero, juan que me esperas, deja el violín!)

La vida es roja como la buena sangre.
Dura y alegre, nunca viste de gris.
Ven, muchacha he llegado. Caminaremos.
(Deja atrás esa música triste.
Con mi juan, el del triste violín.)

martes, 26 de mayo de 2009

Negro Héctor     Creo en la Gente

Creo en la Gente

Creo en la gente porque sé que el día
no ha de brillar entero sin su canto.
Y porque sé que hay una vida buena,
creo en la madrugada de sus pasos.

La gente está naciendo en cada grito
de ávido pan,con músculo cansado.
Está creciendo en cárceles y en surcos
o cuando cae al pie de los andamios.

Lleva su pecho avizorando rosas
que han de teñir de música sus manos.
Armada de dolor avanza y sueña
presintiendo un futuro en sus costados.

Aquí en la calles andan sus latidos
multiplicados, más allá del árbol,
espalda al sol o al borde de las fraguas,
en las prisiones de los que se alzaron.

He de creer en su esperanza rota,
en su esperanza sana o en su llanto.
Ella levanta sobre la miseria
la presagiante aurora del trabajo.

Creo en la gente porque sé que el cielo
se abre en la sed de tantos ojos claros,
en el tesón de aquellos que han creído,
en el sudor de los que todo han dado.

Porque ella lleva la semilla nueva,
trae la luz y el hierro rescatado.
Y porque sin su brazo milagroso
no ha de haber pan,no ha de clavarse un clavo.

Creo en la gente porque sé que el día
no ha de brillar entero sin su canto.
Y porque sé que hay una vida buena
creo en la madrugada de sus pasos.

Negro Héctor    Canción con lluvia y ella

Canción con lluvia y ella

No digamos “la lluvia ya ha pasado”.
Las estrellas, gotean todavía
y el mismo regocijo de las ranas
nos seduce con música de lluvia.

No pisemos la luna de los charcos
con aire sobrador, ni al pasto fresco
le embarremos el júbilo, si apenas
sospechamos el gesto de esa nube.

¡Cómo canta, Mabel, el cielo nuevo
prendiendo lentejuelas al ligustro!
Es limpio nuestro paso enamorado
bordeando los zanjones rebosantes.

Es simple tu pueblito acurrucado
emergiendo del hueco de la lluvia.
Reconforta sentir la primavera
acercando el aliento poco a poco.

Emborracha el estar enamorado.

Esquivando los charcos –clara siembra-
nuestros pasos se apartan y se acercan.
Y nuestros ojos siempre se reencuentran.

¡Qué sabroso besar con gusto a lluvia!

Hoy tengo ganas de atrapar estrellas
para colgarlas sobre tu latido
y tengo ganas de gritarte fuerte:
“Porque la lluvia existe. Yo te amo.”

No digas más “que rabia”, no hagas trompa
porque es triste mojar este domingo.
Dale un beso a la luna y encendele
la luz a este setiembre.

Lavémonos con cielo, con murmullos,
con pasto fresco y besos gusto a lluvia.
Y no digamos que ésta ya se ha ido.
Las estrellas, gotean todavía.

sábado, 16 de mayo de 2009

Negro Héctor

Levántate y canta

Si algún golpe de suerte, a contrapelo,
a contrasol, a contraluz, a contravida,
te torna pájaro que quiebra el vuelo
y te revuelca con el ala herida...

Y hay tanto viento para andar las ramas.
Tanto celeste para echarse encima.
Y pese a todo, vuelve la mañana.
Y está el amor que su milagro arrima.

Por qué caerse y entregar las alas.
Por qué rendirse y manotear las ruinas.
Si es el dolor, al fin, quien nos iguala.
Y la esperanza, quien nos ilumina.

Si hay un golpe de suerte, a contrapelo,
a contrasol, a contraluz, a contravida.
Abrí los ojos y tragate el cielo.
Sentite fuerte y empujá hacia arriba.

domingo, 10 de mayo de 2009

Negro Héctor

Hoy

Hoy me encuentro de pronto manejando relámpagos.
Hoy pronuncio ese gozo de quemar la neblina
y la vida refresca el ardor de mis manos
en cada imagen clara,en cada estrofa limpia.

Me acompañan las nubes confianzudas del día
con un celo de blandas inquietudes celestes
y me arriman su lluvia de risa las glicinas
con un fervor que al aire se le antoja de suerte.

Hoy le hablo a la higuera sobradora del muro
con un tono de inquieto gorriòn enamorado,
porque hay en mis palabras temblores que saludo
con la música airosa que juega entre mi canto.

Hoy la luz me dedica su animoso buen día
y me toca la espuma que la brisa pasea,
porque vibra en mi pecho la clara golondrina
que nació de mi sangre despierta en primavera.

Hoy recorre mi boca la sed de los retoños
y me roza el hondazo silbador de algún pibe.
hoy me encuentro conmigo, hoy descubro el asombro
que crece en las miradas que mi paso reciben.

Hoy percibo en los pasos que van y que regresan
la raíz de las fiebres, la inicial de los gritos
y las revoluciones cantando se me acercan
explicando su savia en la calle que piso.

Hoy me veo de pronto, manejando relámpagos.
Con un vigor de aurora, que me sube y me llena.
Hoy convoco lo frágil, lo impetuoso, lo claro.
Hoy afirmo mi vida, hoy construyo un poema.

Negro Héctor

Canción con vida y vida

Canto a la creación.Música alcohólica
crece desde mi vértebra a mi boca
y el dios sol me emborracaha con su vino
arrollando mi sangre de salud.
Canto a las paredes florecidas,
brazoz vivos,jugosos de la calle,
dilatando un temblor de mariposas
hasta el sitio preciso de mi amor.

Canto a las arboledas,muchedumbres
amigas de sombras con latido
y a su sonora población de vuelos
que llama mi silbido hacia su luz.
libero el gozo de decir un nombre
y sentir de burbujas suelto el pecho,
para gritar que estoy enamorado
porque vivo y respiro y siento sed.

Alzo una primavera a mi manera
porque sin vueltas necesito cielo,
porque tengo pulmones inasaciables,
porque habito un rincón del porvenir.
Canto a la playa, al rulo de mi río
y a la llovizna refrescando el patio.
Someto el vendaval a mi armonía
y distraigo paisajes sin querer.

Sé que existen los besos y las flores
tal como siento que mi pierna es mía,
vibro de claridad cuando amanece
y tuteo a la luna y al gorrión.
Manejo barriletes y pregones,
chispas de yunques,hollín y luciérnagas.
Vuelo empedrados cálidos y puertas
donde el patio es espejo del parral.

Pido la buena mesa para el hombre
y desprotico su derecho al canto.
Proclamo su futuro sin acechos
y sublevo mi fiebre de avanzar.
Canto a la creación, por los que crecen
del fondo al borde al pico de la tierra,
lato por esos golpes que amanecen
abriendo la semilla del sudor.

Canto a la vida para los que la hacen
y reclamo el arco iris para todos.
Porque los hombres vibren por los hombres,
por la vida armoniosa, por la paz.