domingo, 18 de octubre de 2009

La tienda de halva

Un día Nasrudin fue con su hijo a la tienda de halva, donde pide el dulce y se lo entrega a su hijo para que lo lleve prontamente a casa.
Una vez que el hijo desapareciera del lugar, se vuelve al dueño y le pregunta:
—¿Qué pasaría si alguien no tiene dinero para pagarte?
El dueño, sin hesitar, responde:
—Lo sacaría a patadas de la tienda.
Entonces sácame a patadas, le dice Nasrudin, pues no tengo dinero para pagarte la halva que he envíado a casa.
El dueño lo cumplimentó, con variados puntapies, intentando sacarlo de la tienda, sobradamente castigado. A su vez, Nasrudin le insistía:
—¡Me puedo llevar más halva a este precio!

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