sábado, 28 de septiembre de 2013

Nasrudin

El hijo del Mullah

El Mullah Nasrudin estaba caminando con su hijo, cuando un cortejo fúnebre pasó por allí.
El hijo del Mullah apuntaba al ataúd y le preguntó:
—¿Qué hay en esa caja?
Nasrudin contestó:
—Un hombre, hijo mío.
El hijo continuó,
—¿Dónde lo llevan, y por qué están tan tristes?
—Están tristes porque lo trasladan a un lugar donde no hay comida, ni bebida, ni pan, ni agua, ni fuego, ni oro, ni alfombras, ni tan siquiera una pequeña alfombra, dijo Nasrudin.
El hijo respondió:
—Debe ser que lo llevan a nuestra casa.

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