sábado, 29 de agosto de 2009

El pozo negro

El Mulah Nasrudín se cayó a un pozo negro, y le fue imposible salir.
Se puso a gritar:
-¡Fuego, fuego!
Al cabo de un rato aparecieron los bomberos.
—¡Aquí no hay ningún fuego!, exclamó el jefe de los bomberos, por qué ha gritado "fuego"?
—¿Y que quería que gritase? ¿Mierda?

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