sábado, 22 de noviembre de 2014

Nasrudin

Precocidad

De pequeño, Nasrudín, siempre estaba haciendo a su padre preguntas difíciles. Cierto día, su padre, desconcertado por su incapacidad para responder, perdió los estribos:
—¡Ya debieras saber que los niños precoces cuando crecen se vuelven completamente imbéciles!, le regañó.
—Padre, contestó el pequeño Nasrudín, nunca me dijiste que de niño fueras un genio.

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